Las cuevas de los ibores

14 de marzo de 1967. Como cualquier mañana, Máximo Alonso, un pastor vecino del pueblo cacereño de Castañar de Ibor se levantó, cogió su mula y se fue al campo para labrar la tierra y sembrar garbanzos. Mientras trabajaba notó que algo extraño estaba ocurriendo. Las patas de la mula se hundían en la tierra. Era como si el suelo estuviera engullendo al animal, de tal manera que la mula quedó sentada. Con rapidez, movió a la mula y vio como se había formado un agujero  en el suelo del que salía un chorro de vapor de agua. Sabía que era algo insólito pero Máximo no tenía ni idea de la magnitud de lo que estaba ocurriendo.

Fue así como, por casualidad, hace 5 décadas se descubrió la cueva de Castañar, situada en Extremadura. Durante los primeros años, la cavidad permaneció cerrada a cal y canto, con una reja y un candado. La noticia corrió como la pólvora en el pueblo y alrededores.  Tres décadas después, para proteger este monumento natural de incalculable valor geológico fue incluido en la Red de Áreas Protegidas de la comunidad autónoma.

Folleto de la Cueva del Castañar.

Te proponemos un paseo por un entorno privilegiado:  la comarca de las Villuercas Ibores Jara donde predomina una exhuberante naturaleza.  Varias sierras dan vida a este enclave natural como son la sierra de las Villuercas que recorre la comarca de norte a sur.

Las otras  sierras son la Palomera; la sierra de Altamira, que limita con la provincia de Toledo y la sierra de Guadalupe, entre Cañamero y Logrosán. Muy recomendable, si vas en verano, el embalse de Valdecañas.