Berzocana

En el siglo XIII, según cuenta la leyenda, un labrador encontró enterrado cerca de un olivar un sarcófago de alabastro que contenía los restos de San Fulgencio y Santa Florentina. Parece ser que fueron trasladados y escondidos allí en la época de la invasión árabe, cuando unos clérigos de Sevilla huyeron al norte, transportando las santas reliquias y aprovecharon su paso por Berzocana para enterrar el arca de alabastro y salvaguardarlas. En la actualidad se encuentran depositados en la iglesia de San Juan Bautista.

Se trata de un templo gótico, a pesar de haberse edificado entre los siglos XV y XVI, con tres naves y bóveda de crucería estrellada. En su fachada principal se alza una torre mudéjar. La Capilla de los Santos es el lugar concreto donde de se guardan los restos de San Fulgencio y Santa Florentina, dentro de un relicario donado por el rey Felipe II. Esta iglesia fue declarada monumento histórico de interés nacional en 1977.

Abril de 1961. Un pastor advirtió un brillo extraño en las pedreras de la sierra. Al acercarse descubrió uno de los hitos mas importantes de la Historia de España.

Tres torques de oro macizo de 24 kilates dentro de una vasija de bronce, ésta también de un valor arqueológico incalculable.

El tercer torque fue a parar a un platero, el resto fue recuperado por don Carlos Callejo previo aviso a la Guardia Civil que hizo depositar el hayazgo en el juzgado de Navezuelas que era donde vivían los descubridores.

El Estado les indemnizó y los objetos pasaron al Museo de Cáceres antes de que se los llevasen al Museo Nacional de Madrid donde hoy se encuentran.

El primer torque pesa tres cuartos de kilo. Forma una aro de 395 mm De longitud por 140 mm de diámetro, en el centro alcanza una sección de 15 mm descendiendo en los finales a 8,4 mm, entre extremos queda una abertura de 54 mm.

El segundo torque pesa 950 gramos formando un aro de 388 mm, su diámetro es de 150 mm, su sección máxima 18,8 mm y la mínima en sus extremos 7,7 mm, su abertura es de 68 mm